miércoles, 21 de julio de 2010

Hablemos de la evolución,coño ya! Parte2

A medida que los Replicantes y sus distintos tipos se fueron haciendo más abundantes,aquellos peor preparados no podrían prosperar frente a otros con mejor equipamiento regla era clara: la supervivencia del más apto.
Nuevos Replicantes surgirían, cada vez mejor armados y equipados para sacar partido del entorno y de otros Replicantes. Necesariamente,muchos modelos un tiempo exitosos dejarían de serlo a medida que otros mejor adaptados apareciesen, dejando a aquellos obsoletos y eliminándolos directa o indirectamente.
Pronto los Replicantes se servirían incluso de complicados artefactos diseñados y programados por ellos mismos.
Por simplificar, identificaremos dichas máquinas de supervivencia con las primeras formas de vida.
La selección natural había dado lugar a la evolución tal como hoy la conocemos.
Y esta era, por definición, imparable

LA FINALIDAD DE LA VIDA: SOBREVIVIR Y REPLICARSE

múltiples formas, esta solo existe para servirles a ellos.
Y ellos, como hemos visto, tienen una única misión: sobrevivir y replicarse.
Aun cuando nos consideremos totalmente libres e independientes, no hay que olvidar que tanto nuestros cuerpos como nuestros cerebros están diseñados para maximizar la probabilidad de que estos Replicantes puedan realizar numerosas copias de sí mismos y perpetuar así su existencia a lo largo del tiempo.
No nos controlan directamente del modo en que un piloto controla a su vehículo, sino como un grupo de ingenieros programadores controlarían a un robot que ha sido enviado a otro planeta.
Este podría aprender y actuar con cierta independencia de criterio, pero siempre fiel a los designios de sus
programadores. Es decir, no controlarían directamente sus acciones, pero sí su “política de acción”.
Pues bien, eso es exactamente lo que han hecho los genes con los seres vivos.
Nos han diseñado y programado, con instrucciones más o menos específicas en función de la clase de máquina biológica de que se trate.
Pero siempre con la clara misión de convertirnos en robots de replicación y supervivencia trabajando a su servicio.

EL CRUZAMIENTO GENÉTICO

Al igual que un buen futbolista trataría de escapar de un mal equipo que limita su potencial y le impide ganar tanto como lo haría en otro equipo, los genes necesitan combinarse con otros genes para aumentar su probabilidad de éxito.
En algunos casos, encontrarán malos equipos que les servirán de escasa ayuda en su misión; en otros, dar con los compañeros adecuados supondrá auténticos golpes de suerte.
Como ocurre con la mayoría de las especies, en la nuestra el cruzamiento genético tiene lugar cuando quiera que nos reproducimos.
Cada vez que un óvulo se ve fecundado por un espermatozoide, los genes de una persona se barajan con los de su pareja. Así es como se producen “nuevas alineaciones”, ya sean perjudiciales o beneficiosas para un gen concreto.
Como es lógico, el que un gran número de dichas reagrupaciones se produzca, suele redundar en beneficio de los genes. A fin de cuentas, las malas alineaciones tienden a desaparecer.
Las buenas, tienden a perpetuarse y podrán dar lugar a incluso mejores combinaciones en el futuro.
Cuantas más de estas reagrupaciones se produzcan, más probabilidades habrá de que algunas de ellas resulten excelentes.

LAATRACCIÓN COMO HERRAMIENTA DE LOS GENES

Bajo esta nueva perspectiva, no nos sorprende ya que la atracción exista y que esta no se elija.
A fin de cuentas, no se trata más que de parte del programa con el que somos arrojados a la existencia
Aunque parte de la atracción puede educarse culturalmente y a través de otros factores, gran parte de sus mecanismos están “instalados” en nosotros por defecto.
Utilizando una nueva analogía, podríamos decir que “vienen de serie”.
La finalidad de dichos mecanismos es, ante todo, salvaguardar la supervivencia y una replicación mínima de los genes.
Pero la atracción y sus mecanismos también obedecen a objetivos más ambiciosos. Uno de ellos es sacar el mayor partido del cruzamiento genético,ayudando a los genes particulares de un cuerpo a obtener el máximo
número posible de “excelentes” alineaciones
Por simplificar, podríamos decir que el objetivo último de los genes es obtener el mayor número posible de copias. Algo que, a su vez, solo se logra obteniendo el mayor número posible de buenas alineaciones.
Como pronto veremos, dicho objetivo se consigue por caminos distintos en el caso del hombre y aquel de la mujer, dando lugar a estrategias reproductivas diferentes.

martes, 20 de julio de 2010

Hablemos de la evolución,coño ya! Parte1

 A raiz de un libro que estoy leyendo,me asaltó el instito curioso que hay en mi y me dió por investigar un
 poco a Darwin(Si,el de los monos).
Y si por casualidad os pica la curiosidad a alguno,no dudeis en investigar sobre él,porque hay cosas increibles,ahora voy a intentar hacer un breve resúmen de porque nos gusta lo que nos gusta y porque los tios son tan promiscuos en cuanto al sexo mientras que las chicas son más retraidas para eso.

Afrontémoslo. Las tías buenas están ahí. Y, lo queramos o no, ejercen un gran poder sobre nosotros.
Mujeres como Mónica Bellucci, Leticia Casta o Angelina Jolie son capaces de despertar atracción instantáneamente en miles de millones de hombres de sustratos, gustos y culturas diferentes.
Y aun cuando ninguna de las mujeres citadas sea “tu tipo”, apuesto a que si cualquiera de ellas estuviese
ahora mismo dondequiera que te encuentres, se acercase a ti lentamente y te pasase el dedo por el cuello mientras te mira intensamente a los ojos con los suyos brillando de deseo… apuesto, entonces, a que en tu organismo se produciría un súbito cambio fisiológico.
¿Qué sentirías si, en cambio, hiciera lo mismo esa sesentona con sobrepeso y vello facial con la que te cruzas a diario? Con toda seguridad, algo completamente distinto. ¿La razón? No es una tía buena.
Ahora bien, ¿te has planteado alguna vez qué es una tía buena exactamente?
¿Quién lo decide? ¿Cómo es posible que exista un acuerdo tan generalizado sobre ellas? ¿Y por qué provocan tales reacciones en nosotros?
La respuesta que yo he encontrado a todas estas preguntas es bastante simple.
Las tias bienas, simplemente, accionan una serie de interruptores en nosotros encargados de activar el mecanismo de atracción.
En definitiva, la atracción nos viene impuesta por factores que están fuera de nuestro control. Por supuesto, podemos luchar contra ella.
Pero esa ucha, ¿no hace aun más evidente que nos encontramos frente a algo que no
hemos elegido?
Podemos entonces afirmar que la atracción no es una elección. Al menos no lo es en el caso de los hombres. Pero, ¿qué ocurre con las mujeres? ¿Son ellas diferentes?
LA RESPUESTA ESTÁ EN LA EVOLUCIÓN

Si crees que Darwin no tiene nada que ver con una vida sexual plena, es hora de que revises tus ideas.
Por sorprendente que te pueda parecer yo creo que, en última instancia, aquello responsable de que las mujeres que he mencionado antes nos exciten sexualmente no hay que buscarlo más allá de nuestros genes.
Y estos son como son por razones puramente evolutivas.
Según Richard Dawkins, en el principio solo había simplicidad.
Tras la gran explosión que dio origen al universo, este empezó a verse paulatinamente poblado de cosas estables.
Por “cosa estable” entendemos una colección de átomos que es lo bastante permanente o común como para
merecer un nombre.
Esto no tiene nada de sorprendente si pensamos en el comportamiento de los átomos.
Cuando los átomos se topan con otros átomos, estos tienden a asociarse en reacciones químicas dando lugar a las moléculas, las cuales pueden ser más o menos estables.
Por definición, las inestables ocurrirían con menos frecuencia o, cuando no lo hiciesen, durarían menos que las estables.
Era, pues, de esperar que con el tiempo el universo se fuese viendo más y más poblado de cosas estables. Esto era así hasta el punto de que, en lugares de superficie y número de átomos limitados como la Tierra, pronto pudiéramos hablar de Supervivencia de lo Estable.
Esa fue, pues, la primera forma de selección natural que tuvo lugar.
 EL PRIMER REPLICANTE

En un momento dado de la “Verdadera Historia Universal”, ocurrió algo que cambiaría el aspecto de la Tierra para siempre.
De entre las numerosas reacciones químicas que tenían lugar en ella, casualmente surgió una que tenía la propiedad de crear copias de sí misma. Dawkins la llama “el Replicante”.
Esta molécula probablemente aprovechaba algunas clases de moléculas de las que tenía a su alrededor, utilizándolas como materia prima a la hora de replicarse.
Si supones que esta molécula pronto llegaría a ser más y más común gracias a su capacidad para replicarse aprovechando el abundante material que la rodeaba, supones bien.
NUEVOS REPLICANTES

Otra consecuencia del fenómeno es que, en el proceso de copia, a veces ocurrían errores. La mayoría eran insignificantes.
Sin embargo, al darsealgunos de estos errores sobre copias erróneas de copias erróneas de copias erróneas de copias erróneas de copias erróneas…, en tales casos dichos errores se hacían acumulativos.
Este error acumulado daba lugar a moléculas totalmente distintas a la original.
A menudo, las moléculas a que daban lugar tales fallos acumulados no eran aptas para sacar partido de su entorno o ni siquiera podían replicarse, por lo que no prosperaban.
En algunos casos excepcionales, sin embargo, la cadena de errores daba lugar accidentalmente a una molécula que no solo podía replicarse, sino que además contaba con alguna ventaja adicional sobre el Replicante original.
Quizás lo hacían más rápido y consumiendo menos energía.
O tal vez más a menudo y aprovechando mejor los recursos de su entorno.
Con el tiempo esto daría lugar a que —válgame la expresión— “los errores más acertados” fuesen superando en número a los Replicantes originales y sustituyéndolos.
Pronto nos encontraríamos frente a un panorama en el que diferentes tipos de Replicantes se viesen envueltos en una especie de competencia ciega e inconsciente en su carrera por producir copias de sí mismos.


Continuará...

domingo, 4 de abril de 2010

El amor no existe

Por medio de esta filosofía queremos demostrar las siguientes hipótesis:

1)La belleza esta en el interior

2)El Amor no existe

Pero para llegar a la primera tenemos que analizar primeramente la segunda:

2)El Amor no existe

-Causa: Las mujeres aman, y los hombres no aman. Si somos iguales tanto hombres como mujeres, o se ama o no se ama. Si se descarta el amor en los hombres, entonces se descarta en toda la especie humana. Por tanto es absurda la existencia del AMOR Pero ¿por qué los hombres no aman? La respuesta la encontramos en la Naturaleza. Los hombres aman de una manera física (demostrado por la biología) lo que se denomina atracción sexual. Esto no es lo que llamamos AMOR. Las mujeres aman de una forma más espiritual (quizá se trate de una atracción hacia la belleza interior, mas adelante demostrada)

-Cuando un hombre dice que ama espiritualmente, se trata de una fijación obsesiva (obsesión) La explicación es la siguiente: si hemos dicho que los hombres aman físicamente, entonces no es posible que lo hagan espiritualmente, por tanto se trata de otra cosa. Para explicarlo recurrimos a la psicología, que nos habla de un hecho fisiológico, la obsesión o fijación obsesiva.

-Sin embargo, con el tiempo, aparece un hecho que se acerca más a lo que los humanos denominamos AMOR. Esto es el cariño o afecto, causado por el roce o el tiempo.



1)La belleza esta en el interior

-Causa: Debido a la atracción espiritual que se desarrolla en las mujeres hacia los hombres (nos limitamos aquí a tratar únicamente la heterosexualidad. La homosexualidad es otro tema del que la autora se reserva el derecho de opinar acerca del amor o el sexo)

-Como los hombres aman físicamente, no es posible hallar en ellos una atracción espiritual hacia la mujer por la belleza interior de la misma.


Sin embargo, cabe destacar tanto en el hombre como en la mujer, un fenómeno llamado cariño, y nombrado anteriormente, que puede estar causado por una atracción hacia la belleza interior de sendas especies (léase, el cariño hacia un padre, un amigo, un animal, el marido o la esposa.) Pero esto no se identifica con el AMOR, ya que lo que los seres humanos denominamos AMOR no es ni el simple cariño ni la atracción física. En conclusión podemos decir:

a) que ni los seres humanos mismos, sabemos a que, concretamente, llamamos AMOR
b) que el AMOR es una interacción del cariño con la atracción física, y por tanto la palabra AMOR no define un solo sentimiento o sensación, sino dos, por lo que podemos decir que el sentimiento del AMOR, como tal, no existe.

c) que el AMOR no es ni una cosa ni otra (ni sexo ni cariño, ni ambos fenómenos interaccionados) sino algo inexplicable, con lo cual toda esta teoría se desmoronaría. Pero como lo que no es demostrable, no es aceptado por la ciencia, pues o se demuestra con palabras (lo cual, en caso de aceptar esta tercera hipótesis, sería imposible) o sencillamente no se puede demostrar, por lo que no es aceptado. Por ello, y finalmente, admitimos y afirmamos la INEXISTENCIA DEL AMOR






Fuente:

sábado, 3 de abril de 2010

La España sexual en datos

Frecuencia. A la cola del placer mundial. Ahí es donde colocan a España las estadísticas sobre frecuencia de coitos (sí, ya sabemos que hay otras formas de placer sexual): 90 al año, es decir, tan siquiera dos veces por semana (1,8, para ser exactos). Es lo que resulta si nos atenemos a una encuesta de proyección mundial que realizó en 2000 la empresa Sheron Scholl Internacional, propietaria de la firma de preservativos Durex, entre 18.000 hombres y mujeres de 16 a 55 años. De acuerdo con ese sondeo, nuestro país ocuparía, entre 27, el puesto 19 en la clasificación, muy por detrás de los más ardientes, Rusia (132), Estados Unidos (122) y Francia (121). Los más jóvenes (hasta 30 años) lo practican más: 121 coitos anuales, 17 por debajo de la media mundial (139). Otra forma de verlo: un 25,5% tiene relaciones una vez por semana, un 25,3%, cada tres días y un 11,3%, cada 15.

La duración. Uno de los terrenos que menos se presta a la sinceridad, si tenemos en cuenta lo que se responde en los sondeos y lo que manifiestan los estudios de los sexólogos. Según uno de ellos, Bo Coolsaet, en el coito vaginal, el 75% de los varones aguanta un tiempo máximo de dos minutos sin eyacular. Dado que casi nadie suele estar con un cronómetro en la mano para medir sus revolcones, los sondeos han recurrido a la dimensión subjetiva. “¿Cuánto cree usted que duran sus coitos?”. Hechos los correspondientes cálculos y obtenida la media, ellas contestan que, descontados los preliminares, se prolongan durante 16 minutos, mientras ellos aseguran que el placer les dura un minuto más. Alguna otra estadística concluye que nos apagamos a los 14,7 minutos.

Satisfacción. Desde luego que los problemas o disfunciones sexuales no se miden según la duración o el número de coitos, sino del grado de satisfacción. Un 78,2% manifiesta estar satisfecho o muy satisfecho con su vida sexual. El nivel de satisfacción crece hasta los 45 años y decrece a partir de ahí. Las respuestas están muy igualadas entre hombres y mujeres. Otros datos resultan menos optimistas. Un estudio elaborado por el centro Feminaclinic entre sus pacientes reveló que el 80% había mantenido en alguna ocasión relaciones no deseadas.

Disfunciones. Por más que los sexólogos se cansen de repetir que la sexualidad no se reduce a los genitales, y por supuesto tampoco a las relaciones coitales, unos y otras siguen ocupando un lugar central. Por eso es interesante saber que el 19% de los varones de entre 25 y 70 años tiene algún grado de disfunción eréctil, según datos del estudio EDEM, realizado por el Servicio de Urología del Hospital Carlos Haya de Málaga.

Importancia. A tenor de lo que se dice, bastante. Los españoles conceden una puntuación de 7,35 sobre 10, como media, a la importancia de las relaciones sexuales. Los hombres, 7,65; las mujeres, 6,91.

Número de parejas. Por término medio, no tenemos más de cinco, 10 menos que los reyes de la variedad, que serían los griegos (15), y también con menos de la mitad que brasileños (12,5) y estadounidenses (11,8). Y dice el CIS que un 14% ha conocido a su pareja en su centro de estudios o lugar de trabajo.

Los lugares. Como no podía ser de otra manera, la cama es la reina de los territorios amorosos, pero hay para todo. Un 2% centra sus preferencias en los taxis, un 1% en los aviones, un 6% en los trenes, un 7% en las camas siempre y cuando sean de agua, un 8% en el lugar de trabajo, un 9% en la discoteca, un 16% en la piscina y un 38% en la bañera.

Días y horas. Todo tiene su momento y el sexo no iba a ser menos. Una evidencia: la jornada laboral no actúa precisamente como estimulante de las relaciones sexuales. Cuando el grupo consultor Meik preguntó telefónicamente a un millar de españoles en junio de 2000, un 57,3% respondió que su día predilecto eran los sábados, el 35,3% los viernes y un 33% los domingos. Los que miran con el mismo interés cualquier día no llegan al 30%. En cuanto a horas, un 47,9% suele hacerlo entre las 23 y las 3; un 31,5%, entre las 19 y las 22, y el 14%, entre las 15 y las 18.

Correr riesgos. Sexo y riesgo siguen caminando juntos. Sobre todo, entre los jóvenes. A pesar de que la gran mayoría es consciente de los riesgos que conlleva una relación sexual sin protección, algo más del 23% de los seis millones de jóvenes que tienen entre 15 y 24 años considera que no corre peligro alguno de contraer el sida u alguna otra enfermedad de trasmisión sexual. Lo que más preocupa a todos es la posibilidad de embarazos no deseados. Un porcentaje alto de jóvenes españoles (un 39% de chicas y un 40% de chicos) no toma ninguna precaución.

¿Monógamos? Computadas globalmente, el 90% de las relaciones sexuales se mantienen dentro de la pareja estable. Pero, ¿qué ocurriría si existiese la posibilidad de asegurar que la pareja no se entere nunca de nuestras posibles infidelidades? Que un 40% de los españoles y un 26% de las españolas desearía tener relaciones extramaritales. En la práctica, no obstante, y según el estudio que realizó Durex en 1988, el 22% de los sondeados reconocía haber sido infiel en alguna ocasión (frente al 37% de la media mundial y el 50% del país menos fiel, que sería, según esa misma encuesta, Estados Unidos)

Homosexuales. Dado que el único estudio prospectivo al respecto lo ha realizado la misma firma de preservativos, se han obtenido datos acerca de los varones, pero no de las mujeres. Se estima que en España hay unos dos millones de varones homosexuales mayores de 14 años. El gay tipo español tiene menos de 40 años (un 74%), vive con su familia mayoritariamente (un 35% de ellos, frente a un 30% que lo hace en soledad), tiene estudios universitarios medios o superiores (50%), tuvo su primera experiencia sexual a los 16,7 años (un año antes que la media general de hombres) y fue con un varón en el 73% de los casos. Más de la mitad de los entrevistados manifiesta haber practicado sexo sin preservativo al menos una vez durante el último año.

Comunidades. Si medimos la geografía española con el rasero de los coitos por año, la Comunidad Valenciana resulta ser la tierra más apasionada, con 125 cópulas anuales. Sólo Baleares se distancia también significativamente del resto, con 104. Andalucía registra 87, Madrid, 83 y el resto del país se queda con unos 77 por año. (Datos de la encuesta Durex, 2001). Los andaluces son, sin embargo, quienes más cambian de pareja, con casi 11 a lo largo de sus vidas, más del doble que la media nacional (cinco). Además, uno de cada dos confesaba haber tenido más de una relación al mismo tiempo. También sobresalen en precocidad.




P.D: El día que hicieron la encuesta sobre la frecuencia no me llamaron ami,sería más baja,mucho más.

viernes, 26 de marzo de 2010

La sexualidad

La sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas, y psicológico-afectivas del mundo animal que caracterizan cada sexo.
También es el conjunto de fenómenos emocionales y de conducta relacionados con el sexo, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo.
  


Sexualidad humana
El concepto de sexualidad comprende tanto el impulso sexual, dirigido al goce inmediato y a la reproducción, como los diferentes aspectos de la relación psicológica con el propio cuerpo (sentirse hombre, mujer o ambos a la vez) y de las expectativas de rol social. En la vida cotidiana, la sexualidad cumple un papel muy destacado ya que, desde el punto de vista emotivo y de la relación entre las personas, va mucho más allá de la finalidad reproductiva y de las normas o sanciones que estipula la sociedad.


Hetero y homosexualidad 
Además de la unión sexual y emocional entre personas de diferente sexo (véase heterosexualidad), existen relaciones entre personas del mismo sexo (véase homosexualidad) que -aunque tengan una larga tradición (ya existían en la antigua Grecia y en muchas otras culturas)- siguen siendo valoradas en la actualidad negativamente y hasta son causa de discriminación social.

Sexualidad, instinto y cultura 
Durante siglos se consideró que la sexualidad en los animales y en los hombres era básicamente de tipo instintivo. En esta creencia se basaron las teorías para fijar las formas no naturales de la sexualidad, entre las que se incluían todas aquellas prácticas no dirigidas a la procreación.
Hoy, sin embargo, sabemos que también algunos mamíferos muy desarrollados como los delfines o algunos
pingüinos, presentan un comportamiento sexual diferenciado, que incluye además de formas de aparente homosexualidad, variantes de la masturbación y de la violación. La psicología moderna deduce, por tanto, que la sexualidad puede o debe ser aprendida.
Los tabúes sociales o religiosos -aunque a veces han tenido su razón de ser en algunas culturas o períodos históricos, como en el caso del incesto- pueden condicionar considerablemente el desarrollo de una sexualidad sana desde el punto de vista psicológico.


Sigmund Freud
El neurólogo Sigmund Freud postuló la primera teoría sobre el desarrollo sexual progresivo en el niño, con la que pretendía explicar también la construcción de una personalidad normal o anormal en el mismo.
· Fase oral: Según Freud, el desarrollo sexual se inicia con esta fase o etapa, caracterizada porque el niño obtiene una máxima satisfacción al mamar durante el primer tiempo de vida y luego el placer lo encuentra mordiendo, son sadicocanivasitas.
· Fase anal: Se divide en explusiva y retentiva, primero ve placer en largar y luego en retener (va desde el años y medio aproximadamente hasta los 3 años).
· Fase fálica: En ésta es donde está el conocido complejo de Edipo y se conforma el super yo, solo entran en juego los genitales masculinos (falo)
· Fase latente o de reposo: Después se inicia la última fase del desarrollo, la genital, con el interés centrado en los órganos sexuales.
La alteración de una de éstas fases conduce, según la teoría de Freud, a la aparición de trastornos específicos sexuales o de la personalidad. Con el paso del tiempo, algunas de las tesis postuladas en su teoría del psicoanálisis han sido rechazadas, en especial sus teorías sobre la envidia del pene y sobre la vida sexual de la mujer.


Alfred Kinsey 
A partir de los años 30, comenzó a realizarse la investigación sistemática de los fenómenos sexuales. Posteriormente, la sexología, rama interdisciplinar de la psicología, relacionada con la biología y la sociología, tuvo un gran auge al obtener, en algunos casos, el respaldo de la propia sociedad, promovidos por los movimientos de liberación sexual de finales de los años 60 y principios de los 70.
Los primeros estudios científicos sobre el comportamiento sexual se deben a Alfred Charles Kinsey y a sus colaboradores. En ellos observaron grandes diferencias entre el comportamiento deseable exigido socialmente y el comportamiento real. Asimismo, se observó que no existe una clara separación entre el comportamiento heterosexual y el homosexual ya que, según encuestas de esa época, el 10% de las mujeres y el 28% de los hombres admitían tener comportamientos homosexuales y un 37% de los hombres estar interesados en la homosexualidad.


sábado, 20 de marzo de 2010

Alorgasmia filosófica

Hoy haré algo que creía que no iva a ser capaz de mezclar y es el sexo con la filosofía.
Siempre he tenido un debate personal¿Son o no son cuernos hacerse pajas/follar pensando en otra que no sea tu chica?
Porque claro,parece una tontería pero la monogamia está aceptada a nivel social pero a nivel personal,¿Quién no ha pensado en otra aunque sea una vez mientras hacia el amor con su chica?
Hasta aqui podría haber millones de pensamientos diferente,tanto el sí son cuernos,tanto el no son cuernos pero está feo como el no son cuernos ni son nada.
El problema viene cuando descubro que existe una parafilia llamada "Alorgasmia" que consiste en eso,en fantasear con otra chica que no sea con la que se esta copulando.
La wikipedia lo describe así:
Comportamiento SEXUAL en el que la EXCITACIÓN ERÓTICA y la facilitación y el logro del ORGASMO son relativas a, y dependientes de fantasear con otra persona que no es la pareja, durante una relación sexual.

Mi pregunta llega aqui,¿vosotros que creeis,que se debe de ser monógamo mentalmente tambien? ¿o por lo contrario cada uno es libre de hacer lo que le parezca en la intimidad?